Ruido: Impresionante opus de electricidad y furia, reverberaciones y frecuencias pulsantes, corrosivos samples y, en definitiva, power electronics de primera categoría. No apto para cardíacos. Dosis elevadas de desazón y angustia contenida. Se escucha este disco de Soldnergeist con conciencia de clase, ejecutoria de un malestar social, porque vivimos en sociedad, unos expresan esta esclavitud clandestina a tiros en un cine, otros con noise brutal pero hermosamente calibrado. Se escucha este Terror entonces con conciencia de uno mismo, de que uno es más porque están los otros. ¿Cómo percibimos estos otros, este corpus social, este terror comunitario?
lunes, 23 de julio de 2012
Söldnergeist - Terror
Ruido: Impresionante opus de electricidad y furia, reverberaciones y frecuencias pulsantes, corrosivos samples y, en definitiva, power electronics de primera categoría. No apto para cardíacos. Dosis elevadas de desazón y angustia contenida. Se escucha este disco de Soldnergeist con conciencia de clase, ejecutoria de un malestar social, porque vivimos en sociedad, unos expresan esta esclavitud clandestina a tiros en un cine, otros con noise brutal pero hermosamente calibrado. Se escucha este Terror entonces con conciencia de uno mismo, de que uno es más porque están los otros. ¿Cómo percibimos estos otros, este corpus social, este terror comunitario?
domingo, 22 de julio de 2012
Polaris - Nishkatup
He seleccionado de entre todas las referencias que tengo de este estilo un pequeño proyecto ruso llamado Polaris (no hay por ahí fuera mucha información de la banda, la verdad), que se mueve por los intersticios de la subcultura pero que ya se ha hecho ahí mismo, como un piojo entre hirsutas capas de piel muerta, su nido, su hueco, y lo cierto es que lo ha conseguido con bastante calidad a sus espaldas.
Nada más, hoy es domingo y no hay que trabajar, por eso este disco, llamado Nishkatup, es un CDr de tamaño mini, solo tres temas que escucharéis deseando que duren más, que haya más, es de fácil digestión, pero cuidado, que el dark ambient tiene trampa, y engancha (si no os habéis dado cuenta de dónde clicar para bajarlo, volved para atrás...)
sábado, 21 de julio de 2012
El Arte de Morir o El Festival de las Máquinas
Ars Moriendi representaron en la posterior década el papel de grupo comprometido con su propia filosofía, esto es, expresar al máximo las emociones más viscerales, las perturbaciones más íntimas, los deseos y la rabia que solo el vehículo de la música industrial puede plasmar en directo de manera tan rotunda como en el disco que nos ocupa, un "Live" en el sancta santórum del ruido y la experimentación: el Maschinenfest (el Festival de las Máquinas).
Aquí podremos descubrir que una banda cuyos pilares son bases rítmicas repetitivas no tiene por qué ser aburrida, sino todo lo contrario; en directo intervienen voces (masculinas, femeninas, guturales, histéricas...), percusiones, cintas grabadas, sintes, bajos, guitarras, loops y otras herramientas con el solo objetivo de sembrar un maelstrom sónico y emocional de alto calado. No os lo perdáis; son extraños, chirrían, agotan, pero también son únicos.
Por último, decir que esta edición está limitada a 634 copias y viene en un álbum de cartón negro con fotos de la banda en su actuación en el Festival, fotos pegadas a mano, dicho sea de paso. Todo un placer disfrutar de esta música extrema mientras manejas una publicación tan cuidada y curiosa. Lo dicho, Ars Moriendi proponen algo distinto dentro de lo mismo, merecen la pena aunque hay que tener las orejas bien abiertas, y los editó Pflichtkauf, un pequeño sello industrial que cobija a lo más granado de este ambiente.
Si estáis interesados en escuchar Ars Moriendi - Live at Maschinenfest 2002, clicad aquí.
sábado, 14 de julio de 2012
La Nueva Resistencia
¿Qué destacar de este compacto? Yo veo cuatro puntos a su favor:
1) En la producción: una masterización de factura impecable, guitarras en su justo lugar, beats pulsantes, baterías con graves potentes...
2) Respecto a las composiciones, bueno, son efectivas, como pildorazos a la espina dorsal de las conciencias y de los cuerpos que quieren romper las cadenas y bailar.
3) Ayuda el hecho nada soslayable de que es un disco de remezclas, con invitados de lujo como Hanin Elias, Claus Larsen, Jurgen Engler o bandas como Feindflug, Clawfinger o Funker Vogt... Y lo mejor de todo es que el conjunto final no adolece de heterogeneidad o destrabamiento, más bien al contrario, se trata de una obra con sentido conjunto que nos habla de un tema muy de actualidad...
4) Que es la cuarta baza de este disco, esto es, su mensaje: hay que luchar por la libertad que nos están arrebatando ya de forma descarada. Este neocapitalismo es solo la nación de unos cuantos asesinos que viven en áticos y en islas, y la guerra ha de comenzar ya.
¡Lucha!
viernes, 13 de julio de 2012
Purificación
Pero unos pocos no nos conformamos, te seguimos buscando, te amamos porque sabemos quién eres. Hiberna sucio el continente. Unos pocos cantan y repiten insolentes que no se ha acabado. Se llama Cultura. Profundamente, suenan las trompetas y te despiertan. Un disco soberbio. Uno más. Otro soldado más para esta guerra que no está ni mucho menos acabada.
¡Únete a las guerrillas! Desde la pulsión asfixiante de vivir, esta noche, Trutzburg-Thule nos brinda esta espada dorada para barrer las miasmas que cierran el verdadero sendero. Temas como Awakening (despertar), Ferne (lejanía), Agnus Dei [the victory of the lamb] (Agnus Dei [la victoria del cordero]) y Purification [Läuterung] (Purificación [Depuración]) responden a la misiva. Days Of The Trumpet Call ofrece orquestaciones imponentes y susurros estremecedores. Estoy lejos, pero quiero tocar tu suave mejilla alguna noche antes de morir.
jueves, 12 de julio de 2012
La Revolución del Anticristo

Revolution Of The Antichrist viene en un magnífico continente, con diez láminas ilustradas por Alexander Nemkovsky, más cubierta. Da gusto tener en la mano este disco solo por su presentación. Pero es que, además, su contenido no desmerece en absoluto el esmero con que se ha editado. Música masterizada por P·A·L con sonidos similares a Raison D'Être.
El mensaje del disco, con referencias a Satán, la abolición del poder de Dios, la obtención del dominio global por parte del diablo y de sus aliados, no puede estar más en boga. Y la música logra con éxito transmitir esta idea: tensión sin descanso, belleza corruptora, oscuridad fangosa que nos envuelve y atosiga en una impecable dicotomía entre el placer de su escucha y el dolor de su transcurso.
Stahlwerk 9 - Revolution Of The Antichrist (R.O.T.A.). Muy recomendable. Y si lo compráis en la página de Steinklang Records, mejor. No está caro, lo puedo asegurar.
Here it is. Just click.
If you like it, buy it.
viernes, 30 de octubre de 2009
Tras un largo peregrinaje, y sin muchas satisfacciones durante el camino, al fin llega a mi boca un suculento plato de vísceras y guerra. Mesmerizado brevemente ante las expectativas re-creadas por las nuevas viejas glorias, léase Mesh, Ass23, o Solitary Exp, sólo este disco recién salido del horno crematorio me da en pleno hocico con su espesa humareda de fábrica y horror.Es cierto, no lo neguemos por más tiempo, los últimos discos de la mayoría de mis bandas más estimadas no han cumplido con lo que se podía esperar de ellas.
Veamos algunos ejemplos:
Assemblage 23 ha hecho un disco algo más consistente. Su apuesta se ha inclinado por el electro. Tiene algún tema más que aceptable (como Spark, por ejemplo) pero en general está falto de carne. Diríase que es un disco anoréxico que baila en la pista de alguna discoteca trasnochada. En fin, que le falta ingredientes a la cosa, y ya está.
Rotersand sí que ha pergeñado un disco óptimo y con fundamento. Electro pesado y rotundo, con una voz profunda y resonante. Temas consistentes que se escuchan con sumo placer. Sí, es un tanto hedonista conforme se va acercando al final. Y se desinfla un poco. Pero no niego sus méritos.
Lo de Leaether Strip clama al cielo (o al infierno, qué más da). Vaya truños que me está haciendo Klaus. No debería haber vuelto del retiro. Sus temas sobreviven diez segundos en mi reproductor. Secuenciadotes obsoletos y una voz medio desnuda que termina resultando insoportable. Yo creo que su mayor error es precisamente éste: no haber sabido adaptarse a las nuevas tecnologías y, fundamentalmente (y esto es lo realmente triste) no haberse sabido conservar. Es un caso muy parecido al de Rudy, menuda serendipia de mierda. Una cosa más, la portada del disco es una obra de arte muy por encima del resto del disco.

¿Y qué decir de Velvet Acid Christ? Ese hombre debe estar muy mal, porque lo que hace no tiene ni pies ni cabeza. Juraría que tanta pastilla lo ha convertido en una especie de psiconauta que oye lo que nadie más oye, porque pensar que “eso” que acaba de publicar es algo parecido al barroquismo lóbrego de sus comienzos sólo puede tener lugar dentro de su entumecido cerebro. Os lo digo de verdad, ese tío no anda bien de la cabeza. Parece que hubiese dicho: “Joder, se me ha acabado el suelto para los petas… ¡Voy a hacer un disco! (…) Espera, ¿Cómo se hace eso? Joder, no me acuerdo. Bueno, por aquí tengo aún alguna maquetilla del 89 que hice con el Fruity Loops (del 89). ¡Ya está! ¡He hecho un disco! Voy a llamar a los gilipollas de Metropolis.” Lo más divertido en relación a este disco es leer la propaganda que hace del mismo en su propia página web. “Sonido de estudio, evolución, nada de detunes, nada de voces procesadas…” Yo añadiría “Nada de nada”. En fin, qué decepción.
Supongo que podría seguir apuntando algunos discos más que me han hecho experimentar esta semana la sensación de vagar sediento y lacerado por el desierto más lamentable y cutre. Menos mal que ha salido el disco de Acylum (flamante fichaje de Out Of Line proveniente de las mortíferas filas de Rupal Records) y me ha devuelto la fe en el Hellektro (o Dark Body, o Industrial, o qué pollas) saciando mi sed con balas de grueso calibre, humaredas de carne humana carbonizada y luces de metralla. Un disco intitulado The Enemy (no podía ser de otra forma) que ataca directamente a los tímpanos, nos retuerce de placentero ruido contumaz y perverso y nos recuerda, una vez más, oh sí, una vez más, que el arte no tiene límite moral o estético. Y eso sin salirse de los cánones, por supuesto.
De verdad que el disco merece la pena. Voces espitosas pero creíbles. Samples germanos de añeja vitalidad. Rabia y oscuridad. Lo de siempre. Pero es que está tan bien hecho… El primer tema, The Enemy, fantástico. El segundo, Raise your fist, acojonante, un asalta pistas en toda regla y, sin lugar a dudas, todo un homenaje a Moving Hands, de Klinik. Es, Zyclon B y Crazy, entre la danza macabra y la toxicidad más refinada. La fémina Nadine Hagenbeck aporta sus dotes macarras para darle una vuelta de tuerca al asunto al más puro estilo Ambassador21 o la primitiva S.I.N.A. en temas como A.C.H.H. o Wynard (este último, lo mejor que he escuchado en mucho tiempo) Y qué más decir. Si es que es una caña. Y además las remezclas, en general, variadas y estupendas. Me encanta la de Cephalgy. Un punto a su favor, desde luego.Así que aquí está el viajero. Recibido a la puerta de su casa por una andanada de tiros y de máscaras de gas. Gracias, gracias, gracias. Sí, lo sé. Estoy más loco que una puta cabra. Pero este disco de Acylum hacía falta. Para callar bocas. ¿Qué es eso de que el Hellektro ha muerto? Tomad viento, agoreros horteras y tontos del culo.







